La póliza como terreno pericial
Un condicionado de seguros es un documento denso donde conviven definiciones, garantías, exclusiones, límites y reglas de cálculo. Interpretarlo correctamente frente a un siniestro concreto exige algo más que leerlo: exige relacionar la causa técnica del daño con el lenguaje contractual de la póliza.
Esa relación causa–daño–cobertura es el eje de mi especialización. Un mismo daño por agua puede estar cubierto o excluido según su origen sea una rotura súbita, una filtración progresiva o un defecto de construcción; un mismo hundimiento puede tramitarse por TRC, por decenal o por RC según su causa y su momento. Quien no domina a la vez la técnica constructiva y el condicionado no puede trazar esa relación con solvencia.
Qué analizo en un condicionado
- Garantías: qué cubre exactamente cada una, con sus definiciones y su alcance real — que no siempre coincide con lo que su nombre sugiere.
- Exclusiones: si son aplicables al caso concreto, cómo están redactadas y si la causa real del daño encaja o no en ellas.
- Límites, sublímites y franquicias: cuánto puede llegar a indemnizarse y con qué deducciones.
- Capitales e infraseguro: si los capitales asegurados se corresponden con el valor real del riesgo y si procede —y está bien calculada— la regla proporcional.
- El conjunto general y particular: la relación entre condiciones generales y particulares, y las cláusulas que deben prevalecer.
- El marco de la Ley de Contrato de Seguro: cuando el análisis técnico debe ponerse en relación con las reglas legales del contrato, siempre en coordinación con la dirección letrada.
Cuándo se solicita este servicio
- Tras un rehúse o una interpretación restrictiva de cobertura, para verificar si es técnicamente sostenible.
- Como soporte a abogados en procedimientos de reclamación contra aseguradoras.
- Como soporte a mediadores y corredores en siniestros complejos de sus clientes.
- De forma preventiva, para revisar el aseguramiento de empresas, comunidades y proyectos de construcción.